miércoles, 31 de julio de 2019

Declaración Final del XXV Foro de Sao Paulo 2019

Declaración Final del XXV Foro de Sao Paulo

Texto completo del informe con las conclusiones del encuentro.

Caracas. 29/07/2019. Las y los delegados al XXV Encuentro del FSP, reunidos en Caracas, República Bolivariana de Venezuela, cuna del Libertador Simón Bolívar y de su digno continuador, el Comandante Hugo Chávez Frías, en ocasión del 65 aniversario de su natalicio, hemos llegado a las siguientes conclusiones:

Transcurrido un año del XXIV Encuentro de La Habana, se ha profundizado la multifacética ofensiva reaccionaria del imperialismo estadounidense y de la derecha oligárquica aliada. Pero a la vez, América Latina y el Caribe es también escenario de importantes luchas y triunfos populares que han detenido la ofensiva imperial. Los casos recientes de México, Venezuela, Nicaragua y Puerto Rico así lo confirman.

Es urgente retomar la iniciativa con más vigor y eficacia. Ello es posible “cuando hay unidad, dirección política decidida y capaz, objetivos claros de lucha, moral de combate y arraigo en las clases populares”. Esta idea, aprobada por el XXIV Encuentro el pasado año, mantiene total vigencia.

Pese a que continúan ahondándose los efectos negativos de la concentración de la propiedad, el poder y la riqueza en manos de la minoría privilegiada de siempre, en los países de la región en donde esto ha sucedido crece la protesta social, mientras que las fuerzas de izquierda, populares y progresistas, sobre todo en el campo de los movimientos sociales y populares, enarbolan propuestas anti-neoliberales que debemos estimular y apoyar de forma decidida.

La derecha internacional no cesa en sus planes subversivos; opera de forma articulada para fragmentar y/o debilitar nuestros Estados Nacionales; busca aniquilar o deslegitimar todo proyecto de cambio social que pretenda avanzar por senderos no capitalistas o simplemente post-neoliberales; trabaja sin descanso por erosionar nuestras identidades nacionales, así como los valores culturales que nos dan cohesión social; y acelera los esfuerzos orientados a dividirnos en todos los terrenos.

Ante el plan desintegrador de la derecha, opongamos el plan integrador, soberano y digno de nuestros pueblos. Frente a los tratados de libre comercio, propiciados por Estados Unidos, fortalezcamos los proyectos de integración soberana como la CELAC, el Alba-TCP, el Mercosur y otras iniciativas integracionistas populares y autonómicas.

La Administración Trump, expresión cabal del Imperio Yanqui y del capitalismo transnacional financierizado que hoy predomina, busca revertir, con violencia creciente en todos los ámbitos, la tendencia declinante de su poder relativo como centro hegemónico de la derecha internacional. Unidos, impidamos que logre sus históricos objetivos de dominación sobre las tierras de Nuestra América. Estamos obligados con nuestros pueblos a impedir que la Doctrina Monroe logre sus fines intervencionistas. Frente a la Doctrina Monroe, la Doctrina Bolívar.

El acumulado político de la izquierda y de las fuerzas populares y progresistas desde 1959 a la fecha, multiplica las esperanzas para sostener que sí es posible vencer toda ofensiva imperial. Lo demuestran hoy la Revolución Bolivariana, la propia Revolución Cubana, la exitosa experiencia política boliviana y la Nicaragua sandinista.

Fortalezcamos las luchas por la justicia para todas y todos, por la emancipación social, por la plena soberanía política, la independencia económica y la autodeterminación de nuestros pueblos.

Continuemos construyendo la más amplia unidad antiimperialista y anti-neoliberal, con respeto a la diversidad de los partidos y fuerzas políticas de izquierda y progresistas, de los movimientos sociales y populares que los unen, y los gobiernos de izquierda y progresistas para derrotar la ofensiva imperialista y la profundización y/o restauración del neoliberalismo.

Frente a estas realidades, el XXV Encuentro del FSP convoca, con sentido de urgencia, a fortalecer el movimiento mundial en defensa de la paz, la democracia y las conquistas sociales alcanzadas. La conducta internacional agresiva e irresponsable de la actual Administración de Trump, así lo demanda.

Llama a la promoción de la más amplia solidaridad mundial con la defensa de la soberanía y la autodeterminación del pueblo venezolano, y con el derecho de éste a vivir en paz.

Apoya el diálogo entre el Gobierno Bolivariano y las corrientes opositoras impulsado por el presidente constitucional Nicolás Maduro, porque es una expresión genuina de la democracia y de las libertades existentes en Venezuela, razón por la cual es apoyado mayoritariamente por el pueblo venezolano en función de dirimir las diferencias por la vía constitucional y pacíficamente, sin injerencias extranjeras.

De forma enérgica rechaza las amenazas de intervención militar contra Venezuela y condena en todas las instancias posibles el bloqueo económico, financiero, comercial y el cerco diplomático por parte del gobierno de los Estados Unidos. Preservar la paz en Venezuela es preservar la paz en la región y una de las prioridades de los partidos que integramos el FSP.

Ratifica las causas justas aprobadas en el XXIII y XXIV Encuentros del FSP, por considerarlas vigentes. En consecuencia, este XXV Encuentro llama a:

Reforzar la defensa, como objetivo común, de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, aprobada en la II Cumbre de la CELAC. Ello es urgente y vital.

Defender a la CELAC, como mayor acontecimiento unitario de los últimos 200 años y sembrar la idea integracionista en nuestros pueblos.

Repudiar la peligrosa presencia militar de los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN en el Caribe y el Atlántico, con fines claramente agresivos y de presión sobre nuestras naciones.

Rechazar de forma enérgica la Doctrina Monroe y todas las ideas de EE.UU. acerca de que América Latina y el Caribe es su “patio trasero”.

Concertar, en todo espacio que lo permita, acciones que enfrenten el dominio del Imperialismo yanqui en América Latina y el Caribe.

Conocer con rigor cómo opera la derecha internacional, regional y local contra este continente que defendemos y defenderemos.

Reafirmar la importancia de las relaciones del FSP con los partidos de izquierda de Europa, Asia, África y Medio Oriente.

Denunciar el papel injerencista, al servicio de los EE.UU, de la OEA. Esta sigue operando como fiel ministerio de colonias de los EE.UU, simbolizada por su secretario general Luís Almagro, peón del Imperio.

Condenar la Guerra no Convencional que aplica EE.UU. contra los gobiernos que no se pliegan a sus órdenes e intereses.

Enfrentar de forma enérgica el avance de la derecha sobre nuestros pueblos. Así lo evidencian los gobiernos neoliberales reciclados, autoritarios y profascistas, como los de Bolsonaro en Brasil, Iván Duque en Colombia, y Mario Abdo Benitez en Paraguay, Mauricio Macri en Argentina, Lenin Moreno en Ecuador y Juan Orlando Hernández en Honduras, que destruyen la democracia y los derechos sociales conquistados.

Respaldar al pueblo hondureño por su persistente y valiente lucha en defensa de sus derechos, en contra de las políticas neoliberales y de la corrupción que caracteriza al neoliberalismo, y a favor de la construcción de una alternativa que priorice los intereses mayoritarios del pueblo. La lucha de éste, encabezada por el partido LIBRE, es un ejemplo a seguir por los que padecen las funestas consecuencias del neoliberalismo.

Condenar enérgicamente el genocidio permanente que comete la ultraderecha gobernante en Colombia contra toda expresión organizada del movimiento social y popular, mediante el inaceptable asesinato sistemático de líderes sociales, excombatientes guerrilleros y sus familiares.

Exigir, además, la libertad de Simón Trinidad y los exguerrilleros que continúan en las cárceles.

Exigir al gobierno colombiano el cumplimiento integral de los Acuerdos de Paz, vitales para asegurar que nuestro continente siga siendo zona de paz. De igual manera, respaldamos al partido FARC por su persistente defensa de los Acuerdos y su cumplimiento, lo que constituye una invaluable contribución a la lucha por la paz. Para alcanzar esta paz, demandamos el reinicio inmediato de los diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Denunciar la intervención de los EE.UU. en Nicaragua contra la Revolución Sandinista, mediante un inaceptable intento de golpe de Estado, derrotado por el pueblo nicaragüense, cuyo derecho a la paz debe ser defendido por todas y todos. Con sanciones económicas EE.UU no logrará derrotar al heroico pueblo de Sandino.

Ofrecer toda la solidaridad al FMLN, cuya militancia y pueblo son víctimas de agresiones y revanchismo por parte de la derecha local, al servicio de los EE.UU, mediante la violación de derechos conquistados y para deslegitimarlos por la vía judicial, tal y como sucede, con hechos graves de persecución política y violación de los derechos humanos en Ecuador, Brasil, Argentina. La prisión de Lula y Jorge Glas así lo demuestran, como también la persecución judicial contra Cristina Fernández de Kirchner, Rafael Correa y Ricardo Patiño. Y exigimos la libertad de todas y todos los presos políticos.

Apoyar la candidatura de Evo Morales y Álvaro García Linera en Bolivia, que con el mayoritario apoyo de su pueblo apuestan a desarrollar en su cuarto mandato la «Agenda del Bicentenario», con el objetivo de terminar de saldar las deudas históricas pendientes de los siglos XIX y XX, y encarar las tareas del siglo XXI en condiciones de independencia económica y plena soberanía política.

Apoyar la fórmula de Daniel Martínez para presidente y Graciela Villar para vicepresidenta de Uruguay, cuyo triunfo garantizaría la continuidad de las politicas a favor del pueblo uruguayo, y de las leyes que benefician a sectores históricamente postergados como las trabajadoras domésticas, los peones rurales o las personas trans. Y la defensa de la soberanía y la democracia en Uruguay que vienen llevando a cabo los gobiernos del Frente Amplio.

Apoyar al movimiento popular de Argentina que ha logrado conformar una alianza unitaria en el Frente de Todos, que lleva como candidato a presidente a Alberto Fernández y como candidata a vicepresidenta a Cristina Fernández de Kirchner, para enfrentar al macrismo y sus políticas de hambre, endeudamiento, represión y entrega de la soberanía, en la próxima contienda electoral de octubre. La derrota de Macri y del neoliberalismo en Argentina sería un triunfo de la integración nuestroamericana y volvería a alentar las luchas y resistencias en el resto de los países.

Rechazar la política de Washington de criminalizar a los emigrantes, sobre todo a los de Centroamérica. En este sentido condenamos y rechazamos el acuerdo de control migratorio entre EEUU y el gobierno de Guatemala, país cuya soberanía es violada y cuyo territorio, con dicho acuerdo, se transformaría en una virtual prisión para los que desean ingresar a EEUU y su pretensión de hacer lo mismo con México.

Apoyar al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, cuyo triunfo, con masiva participación popular demostró que no existe fin de ciclo progresista alguno; abrió perspectivas de cambio a favor de las grandes mayorías con el programa de la Cuarta Transformación y puede significar un reimpulso a los procesos de integración regional autónoma y soberana de nuestros pueblos, bajo los principios de libre autodeterminación de los pueblos, no intervención y solución pacífica de los conflictos.

Rechazar toda forma de racismo, discriminación social y discriminación por orientación sexual. En ese sentido apoyar la agenda de lucha por los derechos de la comunidad LGBTTI.

Exigir el respeto a los derechos humanos de las mujeres, violados por las políticas neoliberales. Defender el papel de las mujeres latinoamericanas y caribeñas como constructoras fundamentales de los procesos de cambio emancipatorios, así como de resistencia activa a la contraofensiva neoliberal y a la pérdida de derechos conquistados. Apoyar las masivas movilizaciones feministas en curso en el continente. Sin el aporte de las mujeres será imposible avanzar hacia la verdadera independencia de nuestras naciones. Entender que solo podrá triunfar la lucha por la igualdad de género si asumimos la lucha por la igualdad de clases. Solo desterrando el capitalismo será posible eliminar el patriarcado.

Condenar todas las formas de discriminación y violencia hacia la mujer, la exclusión, el tráfico y trata de mujeres y niñas, la explotación sexual, los feminicidios, así como exigir un mayor apoyo y protección de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

Condenar el narcotráfico, el tráfico de personas y el terrorismo en todas sus formas.

Defender el acceso al agua como derecho humano y como derecho de los pueblos para desarrollar su actividad agrícola, fuente de riqueza y trabajo que asegura la soberanía alimentaria, así como defender el medio ambiente, la tierra y los territorios.

Apoyar las exigencias de los Estados insulares del Caribe a ser resarcidos por los daños de la esclavitud.

Demandar el fin incondicional, total y definitivo del criminal e incrementado bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de los EE.UU contra Cuba, que constituye el principal obstáculo al desarrollo económico y social del país, y una flagrante y masiva violación de los derechos humanos de las cubanas y cubanos. Como parte de su política de cerco a Cuba aplican la Ley Helms Burton y activan el título III, junto a otras medidas hostiles.

Exigir la devolución a Cuba del territorio que ocupa la Base Naval de Guantánamo. Apoyar el reclamo histórico de Argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur, Antártida Argentina y espacios marítimos circundantes. Cuestionar, además, el acuerdo entre el actual gobierno de Argentina y el Reino Unido, celebrado en septiembre de 2016 y conocido como «ForadoriDuncan».

Apoyar el derecho al retorno soberano de Bolivia al océano pacífico, en el marco de un nuevo tiempo donde el dialogo entre los pueblos chileno y boliviano construyan un acuerdo solidario, que permita a Bolivia el acceso a un mar para los pueblos que pueda dar mejores días a la población facilitando la explotación de los recursos marítimos, la exportación de productos orgánicos y el encuentro con las culturas de todo el mundo a través de un puerto soberano.

Defender, respetar y garantizar los derechos y la cultura de los pueblos originarios y afrodescendientes.

Demandar la descolonización del Caribe y el apoyo decidido a la Independencia de Puerto Rico. Saludamos las multitudinarias manifestaciones del pueblo puertorriqueño contra la corrupción de la administración colonial y anexionista de Ricardo Rosselló, en defensa de la dignidad borinqueña.

Exigir la libertad inmediata de Lula, víctima de un abusivo, ilegal e indignante ejercicio del poder judicial contra él.

Rechazar la política del imperio estadounidense de calificar a Cuba, Nicaragua y Venezuela, como integrantes de un supuesto eje del mal.

Defender, como uno de los objetivos centrales del FSP, la construcción de la unidad antiimperialista y antineoliberal como la táctica y la estrategia de la victoria, en defensa de la soberanía, la independencia, la democracia, la autodeterminación y los derechos humanos en Nuestra América, con real protagonismo político de sus pueblos.

Todo el espectro político del FSP es objetivo priorizado de la estrategia desestabilizadora, orientada a derrotar a los gobiernos de izquierda, populares y progresistas, destruir a sus fuerzas políticas y sociales, y criminalizar y judicializar a sus líderes y liderezas, y a la protesta social.

La identidad del FSP – lo reafirmamos — tiene que seguir siendo anti-imperialista y anti-neoliberal, de apoyo militante a todos los gobiernos de izquierda, populares y progresistas que están bajo asedio, y de respaldo a las causas justas de los pueblos.

“El mejor modo de decir, es hacer”. Con base en esta máxima martiana, proponemos concentrar los esfuerzos del FSP en las siguientes direcciones principales en los próximos meses:

– Fortalecerlo como instancia de concertación de esfuerzos, cooperación y solidaridad mutua entre nuestros partidos y movimientos sociales. Para ello será fundamental apoyar, como nuevo momento mundial de intercambio, el Encuentro Antiimperialista de Solidaridad, por la Democracia y contra el Neoliberalismo que tendrá lugar en La Habana, Cuba, entre el 1 y 3 de noviembre próximo, conforme acordó el Grupo de Trabajo en Managua. Asimismo, llamamos a transformar las secretarías regionales del FSP en instrumentos de coordinación y comunicación mucho más eficaces entre nuestros integrantes.

– Multiplicar las acciones de solidaridad mutua, con iniciativas que demuestren la fuerza de nuestras organizaciones y pueblos. En este terreno
proponemos incrementar la solidaridad activa con los pueblos y gobiernos de izquierda que están bajo reforzado acecho de los Estados Unidos y la derecha continental. A la vez, llamamos a transformar la solidaridad con todos los dirigentes de izquierda hoy presos o perseguidos, en tema de
principio. El caso de Lula muestra lo que podemos hacer en tal sentido.

– Transformar, como acordó el GT en Managua, las tareas de mejoramiento de la comunicación política y formación de nuestros cuadros y militantes en frentes priorizados de trabajo, mediante acciones coordinadas entre nuestras fuerzas. Retomar el estudio y actualización del Consenso de Nuestra América, que condensa los valores y pautas programáticas compartidas por este Foro, lo que será una ocasión oportuna para que las bases lo debatan y lo enriquezcan.

Resoluciones del Foro de Sao Paulo sobre Chile

Solidarizamos con el pueblo chileno que enfrenta una agresiva agenda del gobierno encabezado por Sebastián Piñera, la cual busca garantizar en breve plazo mayores utilidades para el gran empresariado, todo esto a costa de retroceder en derechos sociales y laborales tanto históricos como recientemente conquistados por el pueblo de Chile. A su vez, denunciamos el hostigamiento y violación a los Derechos Humanos del pueblo Mapuche, los persistentes esfuerzos por criminalizar y reprimir a la juventud y al movimiento estudiantil, y las políticas discriminatorias y racistas contra migrantes, expresión todas estas del carácter de su actual gobierno.

El carácter de América Latina como zona de paz se ve amedrentado por la creciente ofensiva del gobierno norteamericano en coordinación con gobiernos de derecha como el de Sebastián Piñera, el cual no conforme con abandonar el compromiso firmado por Chile como país garante del acuerdo de paz en Colombia, guardando silencio ante el masivo y selectivo asesinato de excombatientes y dirigentes y dirigentas sociales en dicho país, también ha encabezado peligrosas provocaciones injerencistas como el fracasado intento organizado desde Cúcuta para violar la soberanía territorial de Venezuela.

En el marco de lo anterior, y ante el próximo desarrollo de la cumbre APEC y la reunión de la COP25 en Chile, eventos que pondrán en el centro el debate sobre el camino de desarrollo y la convivencia de nuestros países, respaldamos los esfuerzos amplios y unitarios que distintas organizaciones políticas y sociales chilenas que componen la “Cumbre de los Pueblos” se encuentran realizando para empujar la necesidad de la paz y de modelos de desarrollo sustentables con el medioambiente, soberanos y de superación del neoliberalismo.

Finamente, y pronto a cumplirse 50 años del triunfo de Salvador Allende junto a la Unidad Popular en Chile, respaldamos las iniciativas que permitan destacar su ejemplo unitario, creativo y transformador como aporte a la actual lucha por la soberanía, justicia social y respeto a la autodeterminación de nuestros pueblos.

sábado, 13 de julio de 2019

domingo, 23 de junio de 2019

Andrés Couve, ministro de Ciencias: “Estamos en el corazón de La Moneda. Es una señal política potente”

 
Hace seis meses que llegó al gobierno con la misión de darle forma al nuevo ministro de la Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Desde allí quiere cambiar el imaginario país. “Queremos ser relevantes para la ciudadanía y también políticamente”, dice aquí. Con su melena alborotada, peinada de medio lado y un “cableado” claramente distinto en la cabeza, Andrés Couve camina por La Moneda como un habitante más. Su Ministerio de Ciencias está ubicado en el mítico segundo piso del palacio presidencial. Quizá como un guiño para indicar que la innovación, la tecnología y la ciencia deben dejar de ser una cápsula separada del mundo del poder.

Biólogo, especialista en neurociencia, Couve lleva seis meses a la cabeza de esta nueva cartera. Ha tenido que partir desde cero. Es decir, darle estructura a un ministerio que no existía, nombrar equipos, articular una relación con el resto del gabinete y encontrar los hilos para darle gravitación a una repartición pública que debe construir su espacio.

A sus 50 años, Couve cruzó la frontera. No milita en ningún partido, pero dice que siempre le ha gustado la política y que este desafío le inyecta grandes dosis de energía y responsabilidad. Su obsesión es que la ciencia forma parte del imaginario, de la identidad de Chile.  Por estos días -y casi como remarcando un sitial especial- parte de gira con el Presidente Piñera en visita oficial a Palestina e Israel, y a la Cumbre de Líderes del G20, en Japón. A su regreso, lo espera una “gran fiesta familiar”, como él denomina al eclipse solar del 2 de julio. En los últimos meses, ha trabajado intensamente en torno a ese evento -de la mano de distintos ministerios- para promover que sea una actividad segura. “Ha despertado un interés gigantesco. A la gente le gusta aprender, asombrarse”, dice. “Y cuando hablamos del eclipse, estamos muy cerca de comenzar a hablar de astronomía, de energía solar, y ahí entra la ciencia como una contribución para transitar hacia ese país que imaginamos”.

“Los científicos estamos mucho tiempo dedicados a resolver un solo problema. En la política, uno tiene que trabajar con muchos problemas simultáneamente”.

¿Cómo se ve el país desde acá? Antes miraba desde otro lugar y sentía frustración, porque la ciencia no era prioridad.

Primero, lo veo con muchísimo entusiasmo y cariño. Yo creo que todos queremos amar el país. Y la oportunidad de estar acá, de ayudar a que el país sea amable, es una oportunidad extraordinaria. Lo segundo es que estamos aquí en La Moneda y esa es una señal de compromiso del Presidente con la investigación científica.

¿Cómo lee ese respaldo?

Es que no estamos en cualquier lugar. Estamos en el corazón mismo del gobierno. Es decir, la ciencia llegó al corazón del gobierno. Esa es una señal política potente.

¿Pero será un apoyo político real? La prioridad del gobierno es la economía, la clase media…

Pero la señal es que el Presidente puso en marcha un ministerio nuevo y nos dio la relevancia política instalándonos aquí. Eso permite tener mucha confianza. Dicho esto, hay que considerar que este es un elemento nuevo en el Estado que tiene otra visión, una visión más complementaria.

¿Y eso cómo cambia las cosas en La Moneda?

Cambia el cómo nos relacionamos. Establece una nueva manera de dialogar. Un solo ejemplo: cuando llegamos al ministerio, recién se había tomado la decisión de que la COP25 se hiciera en Chile. El Presidente llamó a la ministra de Medio Ambiente, al ministro de Relaciones Exteriores y al de Ciencia, y nos dijo: ustedes están a cargo de esta cumbre de cambio climático. Y lo que hemos hecho es incorporar a la comunidad científica a través de comités para participar de las negociaciones y también para ver cómo posicionamos los temas en la ciudadanía. Eso es algo inédito en Chile.

¿Cómo ha sido formar parte de un núcleo político?

Bueno, es un mundo nuevo. Y siendo independiente, he tenido muy buena acogida del resto del gabinete y de los partidos.

¿No ha habido resistencia? Los políticos tienen otra biología.

Son distintos, pero como lo somos todas las personas. En el fondo, es como cuando uno recibe a un nuevo integrante de la familia. Se genera tensión, porque hay que hacer espacio y porque establece una nueva relación entre los que estaban antes. Esa tensión es sumamente positiva, porque abre nuevos diálogos.

¿Y en qué son distintos?

Claramente, los científicos somos muy particulares. Estamos mucho tiempo dedicados a resolver un solo problema. En la política, uno tiene que trabajar con muchos problemas simultáneamente.

Generalmente, el mundo político tiende a resistir a los nuevos actores. ¿Llegó a romper esos muros?

Más que eso, llegué con la claridad de que este Ministerio de Ciencia fue un largo anhelo de la comunidad científica, pero yo soy el ministro de todos los chilenos y chilenas. Por lo tanto, es una misión: ser relevantes para la ciudadanía y también políticamente. Este ministerio tiene que contribuir al bienestar del país.

¿Y qué significa contribuir al bienestar?

Estamos en una transición tecnológica global, compleja, que cambia la forma en que nos relacionamos. Es decir, los cambios tecnológicos son finalmente cambios sociales. En ese escenario dinámico, la economía también está cambiando. Se encamina hacia una economía sostenible. Y cuando uno como país transita hacia una economía sostenible, implica un tránsito de todos los actores involucrados. Eso es desarrollo integral.

El tema es cuánto desarrollo económico y cuánto desarrollo humano se requieren hoy…

Cuando se habla de desarrollo integral, por supuesto que eso incluye el crecimiento, pero también el capital humano, lo social, el medioambiente. Estos cambios tecnológicos necesitan que, como seres humanos, nos adaptemos. No es que tengamos que asumir que va a quedar gente sin empleo, sino que debemos capacitar a las personas para que puedan trabajar en empleos del futuro. El Presidente nos ha dicho que no podemos quedarnos atrás. Estamos en una transición global que requiere generar conocimiento para comprender mejor lo que está ocurriendo.

El presupuesto de inversión para investigación científica desde el Estado es bastante bajo. ¿Cómo se impulsan esos cambios?

Desde el Estado hay un diagnóstico compartido de que la inversión en investigación y desarrollo en Chile es muy baja. Sin embargo, la discusión ha estado centrada en un número, que es el porcentaje del PIB que se debiera invertir. Llevamos décadas en esa discusión y ha sido inconducente, porque no nos ha permitido hacer un cambio.

¿Pero cómo se hace un cambio si no se tienen los recursos?

Lo que pasa es que de una discusión centrada en cuánto debe ser ese porcentaje, tenemos que pasar a una conversación de cómo lo hacemos. Y ese es un trabajo que tiene mucho más densidad, mucho más contenido. Tiene que ver con elaborar programas, con buscar otros caminos para hacer más viables esos cambios.

¿Qué cree que espera la comunidad científica de este ministerio?

Se espera que la ciencia sea parte de lo que hacemos como país, que la comunidad científica crezca, que tengamos más investigadores y que sigamos liderando la investigación en América Latina. Un gran anhelo que tenemos en el ministerio es tener ciencia más conectada. O sea, que muchas personas participen, con su conocimiento, en investigación científica en distintos ámbitos sociales. Esa es una gran tarea que tenemos.

Cuando habla de que la ciencia sea parte del imaginario del país, ¿qué significa?

Que sea parte de nuestras conversaciones y nos sintamos orgullosos del conocimiento que generamos en Chile. Eso tiene que ver con cómo llevamos la ciencia a la ciudadanía. Otro anhelo es desarrollar ciencia vinculada a nuestro territorio. Que usemos las ventajas comparativas de los laboratorios naturales, así como las hemos usado en el norte en astronomía. Tenemos una costa que nos pone frente a un océano que es un laboratorio natural abierto y que nos debería permitir ser líderes en investigación oceánica. Somos la puerta de entrada a la Antártica, y el extremo austral es un lugar privilegiado para hacer monitoreo de cambio climático.

El factor incertidumbre

¿Se ve en política por un tiempo acotado, pensando en volver a su laboratorio, o se abre para usted un nuevo camino?

Por ahora estoy totalmente dedicado a este ministerio. Es una tarea preciosa y muy ambiciosa. Mi dedicación, mi lealtad con el proyecto es total. Queremos que este ministerio se convierta en un motor para el país.

Pero a futuro, ¿dónde se ve?

Mira. Yo soy un científico y no le temo a la incertidumbre.

¿Los científicos no le temen a la incertidumbre?

La ciencia vive de lo desconocido. La ciencia no es lo que ya conocemos, sino cómo descubrimos lo nuevo; cómo nos embarcamos en lo nuevo. En ese sentido, siempre estás frente a lo desconocido. Eso ha permitido, históricamente, hacer grandes cambios en la humanidad.

O sea, ocupar la exploración como llave.

Absolutamente. Mira. Vamos a celebrar los 500 años del descubrimiento y el paso por el Estrecho de Magallanes. Esencialmente, ese fue un viaje de descubrimiento hacia lo desconocido. Un viaje que se inició sin noción de en qué iba a terminar. Y, finalmente, con ese viaje cambiaste el orden mundial, cambiaste la cosmovisión. Cambiaste el cómo habitamos este planeta. ¿Qué te quiero decir con esto? Que ese descubrimiento fue hecho por personas que no sabían hacia dónde iban y, sin embargo, eso se tradujo en un cambio paradigmático de cómo habitamos el planeta. Entonces, yo me pregunto: ¿Cuál es ahora el nuevo viaje a lo desconocido? Bueno, ese es el viaje que me gusta a mí.

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